El alma del bebé elige quiénes serán sus padres antes de nacer

Desde los tiempos más remotos, en los albores mismos de la humanidad, la pregunta que más relevancia ha tenido desde esos lejanos años hasta nuestros días, es de dónde venimos; cuando abordamos esta temática poniéndonos a nosotros mismos como punto de referencia las ideas que responden a la intuición parecen alejarse un poco, pero todo cambia cuando nos hacemos esa misma pregunta pero esta vez enfocándonos en lo que vivimos a través de la venida al mundo de nuestros hijos.

De esta fabulosa perspectiva se desprende una tesis bastante interesante que habla sobre la capacidad de las almas de los bebés de escoger a sus padres. Dicha teoría, defendida por numerosos estudiosos de diferentes áreas del conocimiento a través de sus cada vez más proliferos textos, expone en primera mediad la existencia del alma y de un lugar de origen de estas para después sostener que el alma de un niño está presente en la vida de los padres incluso antes de la concepción misma gracias a la predestinación que tiene a hacer parte de dicha familia.

Algunos autores más arriesgados, dicen que es la misma alma la que conscientemente elige a las personas que desea tener por padres y luego se dispone a ingresar al cuerpo en formación que se encuentra en el útero de la mamá elegida.

Este sería entonces un escenario con dos frentes opuestos ya que si aterrizamos esta idea al seno de una buena familia, es hermoso pensar que el bebé escogió a su madre y a su padre, dos personas preparadas en todos los aspectos para cuidar de él y llenarlo de amor y protección, pero ¿qué sucede cuando los padres no son tan buenos o no están lo suficientemente preparados para asumir el cuidado de un ser humano? Resulta muy perturbador pensar que aquellos niños que sufren terribles maltratos, abusos de todo tipo y abandono hayan por sí mismos, elegido tan cruel destino.

Pero dejando de lado un poco este aspecto, otros hechos fortalecen la teoría de que es el alma del bebé la que escoge a sus padres ya que no son pocas las madres que comparten experiencias en este sentido y tal vez una de las cosas que más sorprende sobre ello, es la coincidencia de muchos de esos relatos, no sólo dados por madres de diferentes latitudes, sino de culturas radicalmente opuestas, lo que podría indicar que percibir ciertos eventos místicos relacionados con la venida al mundo de nuestros hijos, no necesariamente está ligado a ninguna creencia religiosa en particular.

Por ejemplo, muchas madres dicen haber sentido una presencia luego del momento de concepción de sus hijos, cuentan haber estado durante todo el embarazo acompañadas por su bebé y en ocasiones sentir incluso que este les susurraba constantemente. También hay muchas mamás que relatan que en el momento del parto sintieron una dulce voz que les hablaba, la voz de sus hijos diciéndoles cuanto las amaban y las necesitaban o incluso otras atestiguan haber sentido un alma distinta a la de ellas atravesar su cuerpo.



De allí que madres que durante todo el embarazo han estado dispuestas a dar a su hijo en adopción en cuanto este naciera, se arrepienten después del parto ya que sienten que el vínculo entre ambos es tan fuerte y la necesidad de aferrarse de su hijo a ella es tan palpable que se les hace imposible alejarse de él.

También existen relatos de personas que dicen ser capaces de recordar momentos previos a su propio alumbramiento y describen esos momentos como la sensación de estar descendiendo en una espiral de luz desde un lugar cálido y hermoso al cuerpo de una madre escogida previamente por ellos mismos la cual será el canal para que ellos finalmente puedan venir al mundo a desarrollarse como individuos para así cumplir su propósito, o como algunos preferirán llamarlo, misión de vida.

Por supuesto, esta temática hasta el momento no cuenta con bases científicas que la respalden, hace más bien parte del imaginario común, pero no por ello debe ser descartada. Por el contrario, con mayor razón debemos esforzarnos por entender los fenómenos que podemos experimentar cuando concebimos y traemos a un ser humano al mundo.

Más allá de la controversia sobre la veracidad de estas ideas y experiencias personales de miles de individuos que se pronuncian al respecto, es raro sentarse a hablar con un padre y sobre todo con una madre, que niegue el haber vivido algo sobrenatural referente al nacimiento de sus hijos ya que muchos coinciden en decir que fue la experiencia más sobrecogedora a la que alguien se puede enfrentar y que en alguna medida este hecho cambio sus vidas.

A mi me emociona pensar que el alma pura de un bebé escoge a sus padres y si esto fuera una realidad, no existiría entonces mayor honor que ser escogido por un angelito para que sea uno quién lo acompañe y lo guíe en este camino que llamamos vida.

Nos encantaría escuchar más de estas fascinantes anécdotas, así que si quieres compartir tus propias experiencias o tu opinión sobre este tema, anímate a hacerlo y déjanos un comentario.

También vale la pena que lo compartas porque tal vez puede llegarle en el momento justo a alguna madre que esté pensando en deshacerse de su bebé y luego de leer esta teoría entienda que su hijo la eligió y que no hay falta más grande en este mundo que no cumplir con tan honorifica misión.