El cadáver de esta madre cuidó de su bebé hasta el día que nació

Esta historia no hace otra cosa que comprobarnos que la vida es todo un milagro.

Sandra Pedro quedó embarazada de su primer hijo siendo joven. Algo desde el momento en que lo tuvo le dijo que él sería su único hijo, no se veía en el futuro teniendo otros bebés, no porque no lo quisiera sino simplemente sentía que ese era su destino. Ella nació y creció en Lisboa – Portugal y en esa misma ciudad soñaba con ver desarrollarse a su hijo.

La relación con el padre del niño no funcionó y ella se quedó sola criándolo, lo cual no fue un verdadero inconveniente porque era una mujer fuerte y decidida y su bebé era la prioridad en su vida.

Pasaron más de 15 años en los que tal como lo había previsto, no tuvo más hijos, a pesar de estar en los años de mayor fertilidad de una mujer. Pero entonces el amor tocó sus puertas nuevamente, se volvió a enamorar, esta vez de un hombre llamado Miguel Angelo Fario.



Su hijo era ya un adolescente y ella sentía que se podía dar una nueva oportunidad de sentir lo maravilloso que es amar y ser amado. A los pocos meses de iniciada la relación, Sandra quedó nuevamente en embarazo. No lo podía creer después de tanto tiempo, estaba pasando nuevamente por esa tormenta hormonal que significa engendrar una vida. La sorpresa la hizo muy feliz, pero tan pronto los médicos le comunicaron el resultado de la prueba también la obligaron a aterrizar respecto a su realidad. (Lee también: es normal que con el embarazo tu cuerpo cambie, pero lo que le pasó a esta mujer es horrible).

Durante los años que esta mujer estuvo encargándose de su primer hijo, sufrió un agresivo cáncer en el riñón, el cual luego de una desesperada lucha logró vencer. No obstante la opinión médica era que su estado de salud no era el más óptimo y su nuevo embarazo, sin dudas, era de alto riesgo… Continúa en la siguiente página…