En su breve paso por el mundo, este ángelito nos enseñó a valorar el tiempo

Mackenzie y sus padres, Rachel y Jonathan, con su historia nos han dado la oportunidad de entender la inconmensurable importancia de valorar y aprovechar el tiempo que la vida nos regala al lado de aquellos que amamos, antes de que alguno de ellos parta de este mundo para siempre y sea demasiado tarde para hacerles sentir en lo más profundo de sus corazones cuánto los queremos.

La feliz pareja de Sydney – Australia le ha dado una valiosa lección al mundo al abrazar con fuerza cada día que tienen el privilegio de ver a su bebé sonreír, lo harán hasta el instante en que este tierno angelito suspire por última vez.

Cuando recibieron la noticia de que Rachel estaba embarazada, no cabían en sí mismos de la dicha, era su primer bebé, un regalo hermoso que la vida les daba. Durante el embarazo, hicieron miles de planes de qué harían cuando su hija naciera, buscaron su nombre, decoraron su habitación y ya comenzaban a preocuparse de ahorrar para su universidad, lamentablemente entenderían más adelante que las personas por más que planeemos no tenemos el poder de asegurar la vida. Pero también entenderían el valor que tiene cada instante, por pequeño que creamos que es.

El momento en que vieron por primera vez los dulces ojos de su hijita, superó por completo las expectativas que tenían desde hacía nueve meses, la felicidad y el amor que sentían era indescriptible.

Cómo quien estrena un juguete nuevo, pasaron encantados con su niña los tres primeros meses de vida de ella, pero entonces una consulta médica pondría su mundo de cabeza y haría un hueco en sus corazones que jamás podrán reparar.

El médico, en medio de un chequeo de rutina, notó que el pequeño cuerpo de Mackenzie estaba anormalmente flácido para su edad, de inmediato sospechó que podía tratarse de atrofia muscular espinal (AME, una enfermedad que afecta todos los músculos hasta deteriorarlos al punto de que ya no sirven y la persona muere por asfixia o inanición al no poder siquiera pasar la comida), pero no quiso alarmar a los padres hasta estar seguros, por lo que sólo procedió a ordenarle unos exámenes.

Unos días después los primerizos padres regresaron al consultorio del doctor con los resultados de las pruebas realizadas a su nena. Él abrió el sobre y en ese momento su rostro se transformó, miró directo a los ojos de Rachel y Jonathan y les informó que el examen había dado positivo, su hijita tenía AME.

Ellos no comprendieron la magnitud de esas palabras y simplemente, asintieron con la cabeza y procedieron a preguntar cuál era la cura, lo que vendría después es la cosa más dolorosa que un padre puede enfrentar.

Rachel describe el momento de la siguiente manera:

Cuando escuchamos el diagnóstico, nuestra primera reacción fue muy natural: preguntarle al médico cuál era la cura. Pero en su respuesta habían palabras como ‘terminal’ y ‘calidad de vida’. Todo se puso muy borroso de repente, la voz del doctor simplemente se apagó y yo me sentía colapsando y enfermándome a la vez.

Tardaron horas en entender la magnitud de lo que estaba ocurriendo, incluso hoy, su mente los confunde por momentos, haciéndoles olvidar por breves instantes la triste e inexorable realidad: a su bebé estaba gravemente enferma y pronto moriría.



Por supuesto, los primeros días fueron de negación, no paraban de leer en Internet sobre la enfermedad, intentando descubrir alguna cura milagrosa o algo que al menos les diera esperanza, pero con el pasar de los días entendieron que no había nada que ellos pudieran hacer, en poco tiempo verían a su hijita partir para siempre de este mundo, dejándolos solos, incompletos y con su alma partida en mil pedazos.

En ese momento, se dieron cuenta que tenían dos opciones, dejarse arrastrar por la tristeza o agradecer y dignificar cada minuto, cada hora, cada día que tuvieran la fortuna de estar con su niña. Optaron por la segunda.


Fue así como nació este hermosos y conmovedor proyecto que consiste en acumular todos los recuerdos que sea posible, hacer todas las cosas que hubieran hecho en años juntos, para que su bebé vaya al cielo sabiendo que sus padres la amaron con todas sus fuerzas y que el mundo que brevemente visitó era hermoso, gigante, de mil colores, maravilloso…

Así mismo ellos, a través de las fotos, podrán recordar a su bebé por lo que les quede de vida, hasta el día en que la vuelvan a ver en aquel lugar donde la enfermedad y el dolor no existen.

Tenemos un libro de recuerdos que estamos constantemente llenando, cada día un nuevo recuerdo, una nueva experiencia y una foto

Su fortaleza es admirable y su ejemplo nos puede inspirar a todos a valorar el tiempo que tenemos al lado de quienes amamos e intentar con verdadero ahínco hacerlos felices.

Su sonrisa es tan adictiva, es toda encías y hoyuelos en las mejillas (…) A menudo nos preguntamos cómo sería esa sonrisa cuando crezca, pero estamos conscientes de que eso es algo que nunca tendremos la oportunidad de saber.

Confiesa la admirable madre con lágrimas en sus ojos

El padre admite que a pesar de la bonita iniciativa y el maravilloso apoyo que han recibido de miles de personas, la idea de despedirse de Mackenzie, sigue siendo insoportable.

No podemos ni siquiera comenzar a pensar en la despedida. Algunos días la miramos y todo se nos olvida. Es tan feliz, inocente y, Dios mío, tan impresionantemente hermosa.

Actualmente, la valiente familia continúa cosechando preciosos recuerdos, pero evidentemente la enfermedad de la bebé ha avanzado y saben que el momento final se acerca y cuando el día llegue, nos uniremos a ellos para despedir desde nuestros corazones a este dulce ángelito, de mirada traviesa y hermosa sonrisa.

Rachel y Jonathan luchan para que los sistemas de salud implementen campañas para que las personas que deseen tener hijos se practiquen un examen que fácilmente detecta si tienen el gen que produce la AME y de esta forma puedan evitar tener un bebé cuya perspectiva de vida es muy limitada. También quieren lograr que dicha prueba sea más accesible ya que hoy en día es un poco costosa.
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Fuentes: DailyMail, StoryTrender, CourierMail, GoFundMe, Mirror.