Este político fue capaz de destruir a un niño y todo su mundo en una sola noche

“Sólo hay dos palabras para definir a este despreciable individuo: irresponsable y cobarde”. Esas fueron las palabras con las que se dirigió un juez de un tribunal inglés mientras le hablaba a Owen Finn durante el proceso penal que se realizó en su contra por un hecho terrible ocurrido en el año 2016 en Birmingham, una hermosa ciudad de Reunido Unido. Añadío: ¿Es usted consciente que destrozó la vida de un joven amado y apreciado?

Este hombre, reconocido político y ex director de un partido conservador inglés, así como rico empresario, salió una noche de un elegante cóctel en estado de embriaguez luego de tomar numerosas bebidas alcohólicas durante largas horas. Prefiriendo no usar su sentido común y no queriendo recordar todas las miles de campañas que se han hecho al respecto en un intento de concientizar a la población, tomó su auto Mercedez Benz y lo condujo a gran velocidad, totalmente ebrio.

El resultado era fácilmente predecible. En su camino, un chico llamado Kiernan Roberts de 16 años de edad, excelente alumno e hijo adorado, conducía en su bicicleta hacia su casa. El joven iba orillado correctamente por su carril, llevaba chaleco reflectivo y su bicicleta también tenía stickers luminosos, aún así Owen Finn no lo vio, lo arrolló con su auto y lo arrastró por varios metros.

Lejos de actuar como la mayoría de seres humanos lo haríamos al darnos cuenta que hemos atropellado a una persona, el hombre aceleró y huyó del lugar… allí botado como si de nada se tratara, quedó Kiernan, agonizando y debatiéndose cada segundo entre la vida y la muerte.

Hasta que un carro que pasó por el lugar paró para tratar de auxiliar al pobre joven, llamaron una ambulancia y reportaron el accidente a las autoridades.

El estado de Kiernan era muy grave. Un informe médico preliminar indicó que el joven había sufrido fractura de cráneo, lesiones en la médula espinal y que todo su lado derecho estaba paralizado.

La policía no tardó en hallar a Finn de 68 años de edad que se había escondido en la casa de su madre y arrestarlo por conducir en estado de embriaguez y por lesiones personales contra Kiernan Roberts.

Después de los irresponsables actos de este inconsciente hombre la vida del chico jamás volvería a ser la misma. Estuvo 9 meses en el hospital entrando y saliendo del quirófano, donde le practicaron varias cirugías en el intento de ayudarlo a recuperar al máximo su salud.



Pero las cosas no pintaban bien, más allá de los terribles dolores que Kiernan tuvo que soportar, estaba la angustía y desesperación que el joven sentía por verse tan disminuido, no poder hablar bien, no poder caminar ni hacer ninguna de las cosas a las que estaba acostumbrado antes. Él sufrió mucho a nivel físico y emocional.

Su madre, Marie Roberts, ha hecho una denuncia pública en contra del ex político, publicando las imágenes de su hijo e intentando hacerle ver todo el sufrimiento que han tenido que atravesar tanto el chico, como sus familiares, todo por la decisión egoísta e irracional de manejar embriagado, ¿que le costaba haber dejado su auto allí? como sería de diferente la vida de Kiernan en este momento si él tan sólo se hubiera detenido un instante a pensar en el daño que podía hacer si tomaba su auto en tales condiciones.

Los familiares del chico coinciden en manifestar la increíble admiración que sienten por el valiente joven, pues a pesar de todas las dificultades, el dolor y el sufrimiento, ha demostrado una voluntad de hierro, ha hecho todos los esfuerzos que han estado a su alcance para superar su estado y tratar de recuperar lo más que sea posible su salud. Él es todo un ejemplo de fortaleza y superación.

Lamentablemente, unos meses después de haber sido dado de alta, su cráneo se llenó de liquido y tuvieron que operarlo nuevamente de urgencia. Mediante una válvula lograron drenar el líquido, pero su cabecita quedó completamente deformada ya que en el proceso tuvieron que cortar una parte del hueso. Otro duro golpe, Kiernan se sentía como un monstruo, pero una vez más mostrando su increíble fortaleza, lo superó.

Recientemente, se sometió a otra operación, esta vez una reconstructiva en la cual le pusieron una placa de titanio con la cual se espera que su cabecita recupere su forma natural.


La adolorida madre hace un llamado a las personas que aún conducen bajo los efectos del alcohol, les pide que piensen si quieren destruir la vida de alguien, sin son tan inhumanos de actuar de forma tan imprudente cuando saben que hay inocentes en la vía. ¿Cuantas personas más tiene que morir o quedar lesionadas para que nunca nadie más maneje ebrio?

Tristemente, Owen Finn sólo fue sentenciado a tres años y cuatro meses de prisión, mientras que Kiernan nunca recuperará del todo su salud y vivirá su vida marcado por las acciones de un hombre que no sólo lo atropelló, sino que además lo abandonó en el lugar del accidente por cobardía y egoísmo.

Valiente chico, te deseamos toda la suerte en tu recuperación, lo que te sucedió es injusto, pero tu voluntad y fortaleza te coronan como un campeón.

No olvides compartir su historia.

Fuentes: TheSun, HullDailyMail, Telegraph, Facebook.