Expuso el rostro de su hijo a las redes sociales, recibió burlas y odio

Es cierto que cuando te expones a las redes sociales, debes estar preparado para recibir todo tipo de comentarios, buenos y malos, pero también es cierto que necesitamos cuestionarnos como sociedad qué pasó con la empatía, cómo llegamos al punto en que un individuo hace un comentario hiriente, despectivo y horrible sin importarle cuanto daño está haciendo con ello y simplemente debemos aceptarlo.

Definitivamente se debe tener un pecho sin corazón para ser capaz de ofender a un bebesito por su aspecto, herir la sensibilidad de sus valientes padres y continuar con su vida como si nada. Esto fue lo que hizo un joven al pequeño Brody.

Sara Heller y Chris Eidam esperaban con ansias el nacimiento de su primer hijo, siempre habían deseado tener una hermosa familia llena de hijos y el bebé que estaba en camino era el primer paso para ver cumplido ese grandiosos sueño.

Pero durante un visita de rutina al médico recibieron una triste noticia: el ultrasonido reveló que su pequeño padecía una enfermedad congénita que alteraría fuertemente su aspecto físico. El doctor les informó que Brody tenía labio leporino bilateral y trastorno de perdida de cromosoma.

Les advirtió que esta era una enfermedad muy poco frecuente y que genera una malformación tan severa en la cara que seguramente su hijo se iba a ver expuesto al rechazo social a lo largo de su vida, les ofreció interrumpir el embarazo, pero los jóvenes padres no se lo quisieron plantear ni por un segundo, a ellos el aspecto de su hijo no les importaba ni en lo más mínimo, sólo una cosa estaba presente en sus mentes: ese bebé era su hijo y lo habían estado esperando desde siempre.

Por supuesto, cuando Brody nació mostró la misma dulzura y ternura de todos los niños, dentro de su pequeño cuerpo y sin importar ni un ápice el aspecto de su rostro, yacía un almita llena de inocencia y necesidad de ser amado. Menos mal estos dos valientes padres no quisieron detener el embarazo porque este pequeño tenía tanto derecho y tantas ganas como cualquier otro niño de nacer y disfrutar la vida.

Sara y Chris, lejos de estar avergonzados, se sentían orgullosos de su hijo, para ellos él era el bebé más lindo del mundo y no tardaron en subir miles de fotos de su hijo a sus redes sociales. Recibieron comentarios muy bonitos de muchas personas, pero inmediatamente los desalmados se hicieron presentes también. Un joven en particular le escribió a Sara diciéndole: ¿qué diablos le pasa en la cara a tu hijo?

Ella le respondió primero explicándole de qué se trataba la enfermedad que Brody tenía y luego tratando de hacerle ver que la forma en la que se había expresado la hacía sentirse agredida y que en el futuro debería tratar de ser más considerado con aquellos que lucen diferente para evitar herir sus susceptibilidades.



A pesar de que ambos padres trataron de dejar de lado el nocivo comentario, les dejó un hoyo en el corazón saber que allí afuera había personas desalmadas que estaban listas a burlarse o despreciar a su dulce bebé. En ese momento desearon que el tiempo no transcurriera más y poder tener a su hijito a salvo para siempre en la seguridad de su hogar.

No obstante, eran conscientes que eso no podría ser. Al cabo de unos días y luego de interminables investigaciones en Internet descubrieron que había un aserie de cirugías estéticas que podrían ayudar a mejorar sustancialmente la apariencia del rostro de su bebé, pero estas eran bastante costosas y ellos no contaban con los recursos para poder hacerlas.

Con el corazón apesadumbrado continuaron su camino tratando de mantener la esperanza de que algo podrían hacer para conseguir el dinero que su bebé necesitaba para las cirugías.

Al otro día fueron a cenar a un restaurante y un hombre que estaba sentado cerca a ellos observó con detenimiento a Brody, los padres no se dieron cuenta pero al cabo de unos instantes de que el misterioso hombre se hubiese retirado, la camarera se acercó a su mesa y les dijo algo que les hizo recuperar de inmediato su fe en la humanidad.

Les entregó un nota que el extraño les había dejado antes de partir, en ella ponía: “para tu hermoso bebé” y pegado a la nota les dejó un cheque con mil dólares.


Al principio estaba desconcertados, consternados y no sabían de qué se trataba eso, pero luego de unos minutos supieron con certeza que aquel generoso hombre había sido simplemente el vehículo para hacerles llegar un mensaje del cielo para que conservaran la fe y entendieran que todo iba a estar bien para su bebé.

Esos mil dólares fueron el inicio para comenzar un fondo de ahorros y donaciones para lograr recaudar el dinero de las cirugías estéticas de su adorado bebé. Ya se le han practicado un par de procedimientos, aún faltan varios más, pero el futuro de Brody parece realmente alentador.

Le deseamos toda la suerte del mundo a estos valientes padres y esperamos que la dulce sonrisa de este tierno angelito siga iluminando durante muchísimos años sus vidas. Comparte su historia!

Fuentes: LittleThingsFacebook.