Le rogó a su madre que le cortara las manos porque estaba realmente desesperado

¿Qué tan lejos estamos dispuestos a llegar por nuestros hijos? Esta historia nos deja ver que en realidad no hay límites.

Aquellos padres que han tenido que padecer al lado de su hijo o hija alguna terrible enfermedad, sin dudas, responden a esa pregunta con la siguiente frase: “hasta donde se haga necesario para verlos mejorar o al menos dejar de sufrir”.

Una familia del Reino Unido tuvo que ver padecer la más dura de las pruebas a su pequeño de apenas diez años de edad, cuando la vida decidió ponerlos ante la espada y la pared y los forzó a tomar una decisión tan difícil y polémica que aún hoy hay muchos padres de familia que rechazan sus acciones.

Deryn Blackwell era de pequeño un niño hiperactivo y astuto, siempre estaba haciendo preguntas sobre todo lo que no comprendía o estaba explorando y jamás se quedaba quieto. Pero antes de cumplir los diez años una terrible noticia frenó su vida en seco y cambió por completo su mundo de juegos y colores.



Su drama comenzó cuando fue diagnosticado con Leucemia, un tipo de cáncer que ataca a los órganos encargados de producir la sangre y que hace que el cuerpo produzca glóbulos blancos en exceso. Aunque no existe cura, en algunos casos se puede sanar a través de un trasplante de médula ósea. Esta enfermedad se cobra más de 10.000 muertes al año, según la American Cancer Society. (Lee también: caminaron juntos hacia el destino más trágico que te puedas imaginar, prepárate para llorar).

En el momento en que recibieron la noticia por parte de su médico de cabecera, el mundo se les vino abajo, cómo era posible que un niño tan alegre y hasta el momento sano, de un momento para otro desarrollara una enfermedad tan grave, se preguntaban. No sabían aún que ese era apenas el comienzo de un largo camino de sufrimiento extremo… Continúa en la siguiente página…