Llevó A Un Hombre A La Habitación De Su Hija, Dice Que Disfrutó Muchísimo Lo Que Vio


Este vídeo es la prueba de que detrás de un rostro sonriente puede yacer la maldad pura.

Una fotografía en la que aparecen tres personas: un pequeño niño, una linda niña de cabello rubio y su orgullosa madre, es la viva imagen del amor de una familia. Todos se ven felices, con una gran sonrisa en sus rostros y el encabezado pone: “los amo tanto”.

Con esa imagen comienza esta abominable historia. Michelle Martens nació en Estados unidos hace 35 años, según lo que se sabe, estudió un tiempo en New York City, pero hace no muchos años se mudó a Albuquerque – Nuevo México, donde se estableció y tuvo a sus dos hijos: Victoria, su hija mayor y un niño cuyo nombre se mantiene en el anonimato para proteger su identidad, quien actualmente tiene 8 años.

Como verás en este vídeo, la madre manifestaba constantemente a todos sus conocidos y amigos el profundo amor que sentía por sus hijos. Ella aseguraba que sus dos pequeños habían sido lo mejor que había pasado en su vida y que preferiría morir antes que perder a alguno de ellos. Hablaba y compartía mensajes y fotos en su perfil sobre el maravilloso trabajo que supone ser madre, las gratificaciones, los sacrificios y la enorme felicidad que conlleva tan honorable tarea.

yuyyu8i

Decía también que trabajaba sin descanso porque soñaba con brindarles un futuro lleno de oportunidades, que les permitiera sobresalir en la vida y que los mantuviera siempre a salvo. Según ella, se esforzaba por crear una amistad con su hija para que el día que tuvieran que enfrentar los retos de la adolescencia, ella supiera que su madre siempre iba a estar allí para apoyarla. Nada más alejado de la realidad porque cuando su hija Victoria cumplió los diez años su madre perpetuó uno de los crímenes más siniestros y desviados de los que se tenga registro, pobre pequeña… Continúa en la siguiente página…


Síguenos en Facebook: