Lo vieron morir ante sus propios ojos, sólo una idea arriesgada podía salvarlo

Esta historia es un recordatorio de que nunca debemos darnos por vencidos.

El miedo de todo padre es enfrentar el nacimiento de un hijo y que este tenga problemas de salud que vayan a poner en riesgo su vida en ese momento o posteriormente. Nadie quiere vivir algo tan aterrador como eso. Sin embargo, a esta pareja oriunda de la ciudad de Anchorage en Alaska – Estados Unidos le tocó vivirlo y su experiencia parece un viaje al infierno con boleto de regreso.

Robert Lee Seay Jr y Mindy Seay son dos jóvenes padres. Cuando se los escucha hablar entre ellos y mirarse, se percibe fácilmente el amor y el respeto que sienten el uno por el otro. Ellos estaban muy felices cuando les dieron la noticia de que esperaban a su hijo Lincoln Seay, pero cuando el embarazo ya estaba bastante avanzado un ultrasonido reveló que el bebé tenía ciertas complicaciones de salud. Su hijo sufría de una condición poco frecuente que hace que los órganos crezcan del lado equivocado.



La noticia de que su niño no estaba sano fue un golpe del que sienten que aún no se recuperan del todo. Los doctores les dijeron que no había otra opción que esperar a que se terminara el periodo de gestación y que una vez el niño naciera, valorarían su estado e idearían un plan a seguir para corregir su problema. Era evidente que el niño necesitaría una cirugía con urgencia y tal vez tendrían que practicársela inmediatamente después de que naciera. Les pedían que estuvieran preparados para enfrentar un posible escenario en el que el bebisito tal vez no sobreviviera. (Lee también: ella murió a los 6 años, semanas después empiezan a llegarles misteriosos mensajes a sus padres).

Para cuando la hora del parto llegó, los padres estaban muy ansiosos, llevaban nueve meses esperando conocer a su hijo, pero sabían que venía con complicaciones y lo que más deseaban en el mundo era que su espíritu fuera fuerte y no se diera por vencido, que se aferrara a la vida… Continúa en la siguiente página…