Mientras limpiaba el baño encontró una cosa de su esposo que la dejó destrozada

Esta historia es un reflejo de lo que significa pasar la vida junto a otra persona.

Las relaciones humanas se constituyen en el elemento de la vida más complejo, profundo, trágico y a la vez maravilloso. Si uno se sienta un momento a reflexionar sobre aquellas cosas, mejor, situaciones, que lo han hecho llorar, reír, emocionarse, sentir miedo, felicidad, frustración… encontramos que siempre están ligadas a otro ser humano. Desde la negación de un asenso por un jefe injusto o un compañero mal intencionado hasta la sensación indescriptible del enamoramiento, todo tiene que ver con otra persona.

Por ello las relaciones con los demás son los cinceles que marcan y le dan forma a nuestra vida. Pues bien, siguiendo esa línea, es muy posible que las relaciones humanas que más injerencia tengan en la vida de alguien sea las que se tienen con los padres y con la pareja.



Es cierto que hay matrimonios que acaban rápidamente, pero también están los que duran toda una vida, estos sin duda transforman a ambas personas al punto en el que se hace difícil verlos de un manera distinta a una sola entidad y a ellos mismo les es casi imposible ver el mundo desde una óptica en la que no esté su pareja implicada. (Lee también: se separó de su mujer y no la ama, aún así siempre le tiene que mandar flores y cartas).

Julia y su esposo representan justo eso, un amor de toda una vida, un amor que se tiene que enfrentar a las trampas, crueldades y vicisitudes del destino, recorriendo paso a paso el camino en un intento de salir invictos de todo ello. Son una pareja, un par de nombres, dos rostros que más allá de sus identidades representan la historia de muchos que han pasado o incluso están pasando ahora por situaciones similares.

Su historia comienza un día, como cualquier otro, en el que ella se despertó y no encontró a su esposo al lado suyo, durmiendo en la cama… Continúa en la siguiente página…