Nació sin un brazo y un día le pidió a su padre un deseo casi imposible de cumplir

Este hombre es el tipo de personas que el mundo necesita, en grandes cantidades.

Michael Campos es un ser humano cuyas acciones lo enaltecen no sólo como padre sino como persona. Desde el comienzo de esta historia ya mostró un alto nivel de empatía y compromiso con su esposa y con el hijo que ambos esperaban.

Cuando se enteraron que ella estaba embarazada todo fue felicidad, abrazos y lágrimas pero al tercer mes luego de practicarse un ultrasonido de rutina, el médico les dio una triste noticia. Les informó que su bebé tenía una condición congénita que le impedía desarrollar una de sus manitas. Las palabras del doctor los golpearon tan fuerte como si alguien hubiera tomado un martillo y lo estrellara contra sus cabezas o mejor sus corazones, porque lo que les preocupaba para nada era tenía que ver con ellos, sino con las dificultades que su hijito podría tener en el futuro.

Sin embargo, se recuperaron tan rápido como les fue posible y pidieron al doctor que les aclarara si dicha condición afectaba de alguna otra manera a su bebé, sobre todo si ponía en riesgo su vida. La respuesta fue negativa, la única manifestación era sobre su mano.

Pasaron seis meses más y su hijo nació. Lo llamaron Carter. El bebé era absolutamente hermoso y los dos padres se sentían felices y supremamente orgullosos de él, desde el primer momento, desde el instante en que vieron sus tiernos ojitos devolverles la mirada. Ellos sólo agradecían que estuviera sano a pesar de no tener su manito.

Pese a las preocupaciones iniciales de los padres, Carter al crecer los sorprendió totalmente, pues él para nada se sentía disminuido, básicamente, hacía todo lo que los demás niños de su edad hacían, salvo que cosas como ponerse la ropa le tomaban un poco más de tiempo y no podía tomar objetos sino con su mano derecha, del resto todo marchaba perfecto.

Sus padres lo adoraban, era un chico hermoso, optimista, cariñoso y fuerte.

Cuando cumplió cuatro añitos de edad, le hizo un singular pedido a su padre, como si de cualquier cosa se tratase. Le pidió nada más ni nada menos que le construyera una mano. Al principio Michael pensaba que esto era imposible pero el infinito amor que sentía por su pequeño lo impulsó a investigar y fijarse como meta lograr hacer realidad el sueño de su hijo.

Así fue como dio con un grupo de personas voluntarias llamado e-NABLE, que construían por medio de la impresión 3D, prótesis a muy bajo costo. Se involucró mucho con ellos y en el proceso de creación de las mismas y en poco tiempo ya era todo en experto en la materia.



Lo primero que hizo fue diseñar la prótesis de su hijo, la creó a semejanza de un brazo robótico para que la nueva extremidad de Carter lo hiciera sentir como todo un meta-humano de una película futurista. Así fue, el niño estaba fascinado de tener por primera vez, dos manos y poder hacer cosas que antes le resultaban un poco difíciles, además el diseño cumplió el objetivo de estimular su imaginación haciendo que la hora de jugar pareciera el escenario de una guerra de humanos mejorados con partes mecánicas y superheroes.

Pero su labor no finalizó allí, a Michael no le bastó con ver la cara de felicidad de su hijo al contemplar su nueva prótesis, pues en ese momento entendió que miles de niños estaban es su misma situación y que tal vez no contaban con el amor de unos padres preocupados o con el dinero para acceder a este maravilloso objeto que transformaba vidas.

Por ello decidió continuar trabajando con las impresoras 3D y diseñando las más geniales prótesis, pero esta vez para dárselas a niños que las necesitaran y no tuvieran el dinero para comprar una. Él saca de su propio bolsillo para hacerlas, valen entre 50 y 100 dólares, e invierte su tiempo libre fabricando todas las que puede.

Han comenzado a llamar a las prótesis entregadas por él “Garras de parte de Carter” (Claws from Carter) ya que fue gracias a que su pequeño le pidió que le construyera la manito que le hacía falta que todo esto comenzó.


Mira a continuación algunos de los niños que han recibido este especial regalo, su carita de felicidad conmueve el corazón y nos demuestra lo importante que es ser generoso y cambiar la vida de un angelito que merece disfrutar de lo bonito que el mundo tiene.

Agradecemos profundamente a Michael y a su familia por tratar de hacer de este mundo un mejor lugar en el que vivir!

Fuentes: StoryTrender, Diply, NTDe-NABLE, Facebook.