Parecía Que La Amaba Pero Ese Día Todo Salió Mal, Lo Que Hizo No Tiene Cura Ni Perdón

¿Cómo es posible que un padre sea capaz de hacer algo tan horrendo a su propia hijita?

Los hechos ocurrieron en Perth una de las ciudades principales de Australia y de no haber estado una oficial de policía cerca, las consecuencias seguro serían mucho mas tristes y devastadoras. Sin embargo la ineptitud de un sistema judicial tan deficiente parece dejar este horrible y despiadado caso sin castigo.

Stephanie Bochorsky, desde muy pequeña sintió la vocación de ayudar a los demás, quería proteger a los débiles y desamparados, sentía rabia e impotencia cuando veía un acto de maldad o injusticia, odiaba que alguien con más poder o fuerza se aprovechara y lastimara a otro ser. Por eso cuando se hizo mayor no hubo grandes dudas respecto a la profesión que eligiría seguir. Tan pronto terminó sus estudios básicos se enlistó en la academia de policías.

Sabia que era un trabajo arriesgado, pero era la forma más efectiva que tenía para ayudar y proteger a las personas. Esta decisión salvaría de la muerte, pero no del atroz sufrimiento, a una familia en el futuro.



Ya era tarde cuando Stephanie llegó de cumplir su turno en la estación donde había sido asignada recientemente. Había sido un día largo y agotador y lo que más quería era ver televisión y relajarse por algunas horas antes de prepararse para un nuevo día. Había alistado su cena y se dirigía hacia su sofá, cuando empezó a escuchar unos aterradores gritos provenientes de una casa vecina. Su instinto protector y la noción del cumplimiento del deber la impulsaron a actuar inmediatamente, así no estuviera activa como oficial en ese momento.

Se vistió rápidamente y se dirigió a la casa de donde los gritos salían sin parar, golpeó la puerta de la vivienda repetidamente y luego de varios intentos, una mujer con cara de terror, abrió y se la quedó mirando fijamente… Continúa en la siguiente página…