Se mudaron a una nueva casa, lástima que nadie les habló de lo que vivía dentro

Los hechos que se narrarán a continuación ocurrieron en la década de los años 70’s en West Pittston – Pensilvania, al rededor de diez años después se hicieron mundialmente conocidos y hasta el día de hoy existen opiniones divididas respecto a su veracidad. Lo cierto es que los escalofriantes eventos sucedidos siguen fascinando al público en general.

La familia Smurl, llevó una vida placida y tranquila en su casa ubicada en el noreste de Pensilvania hasta que en el año 1972 el poderoso huracán Agnes que azotó con gran fuerza el este de los Estados Unidos, no sólo destruyó su hogar sino todo su pueblo natal forzándolos a buscar un nuevo lugar donde restablecerse y comenzar una nueva vida… y vaya que les esperaba una vida totalmente diferente a la que estaban acostumbrados.

Con su mudanza quedó atrás la tranquilidad de los días pasados, ahora se enfrentaban a una ola de situaciones inexplicables, claro que para ese momento ellos aún no lo sabían.

Al comienzo vieron con ojos optimistas el cambio de hogar, consiguieron una casa más amplia que en la que solían vivir y todo parecía ajustarse bien. Sin embargo, una vez instalados en la nueva propiedad bastó que pasaran un par de meses para que la casa comenzará a demostrarles que su presencia no era muy bienvenida.

El primer suceso que llamó su atención respecto a que algo un poco fuera de lugar estaba ocurriendo, fue la quema sin razón aparente de su T.V., luego la alfombra del salón principal apareció en otro lugar de la casa y ese mismo día las tuberías dejaron de drenar agua.

Por supuesto su reacción inicial fue pensar que la vivienda necesitaba mantenimiento y que los habían engañando al momento de comprarla diciéndoles que estaba en perfecto estado. Contrataron a un equipo para que se encargara de las refacciones y revisara muy bien la red eléctrica y de agua para garantizar el perfecto funcionamiento de aquí en adelante, pero pese a los esfuerzos del personal pasaba un día y todo volvía a fallar.

En ese punto simplemente consideraron que los problemas de la vivienda eran más complejos de lo que pensaban y que tendrían que acostumbrarse a vivir con ciertas incomodidades.

Así pasaron dos años, pero entonces lo peor comenzó a tener lugar. Un día sin más, todas las paredes de la casa aparecieron profundamente rayadas, como si alguien hubiera retirado la pintura con una garra de metal grande. Esto empezaba a tomar otro matiz y ya no se podía explicar como una simple falla de la estructura de la vivienda.

Nadie quería hablar al respecto, pero era evidente que algo paranormal estaba sucediendo.

Como para que no les quedara ninguna duda de que esto era así, luego de la cuestión con las paredes, estantes grandes y pesados aparecieron ubicados en otro lugar y enfrente de ellos, mientras cenaban, varias sillas temblaron y las puertas se cerraron y abrieron ante la mirada aterrada de todos. No había duda su casa estaba habitada por fantasmas, no había otra explicación.

Yo no entiendo cómo, pero la familia estaba más o menos dispuesta a convivir con las situaciones que hasta ahora se habían presentado, pero un día un suceso comenzó a demostrarles que su vida podía llegar a estar en peligro: descubrieron que el agua del inodoro se estaba mezclando con el agua potable, que feo!

A partir de ese momento las entidades que habitaban la casa dejaron de manifestarse tímidamente y comenzaron una estrategia mucho más agresiva. Por ejemplo, la familia vio una figura grande y negra aparecer en varias habitaciones, la casa comenzó a estar muy fría en todo momento, así en el exterior estuviera haciendo buen, clima, se oían voces, gritos y ladridos en la noche y un día alguien comenzó a golpear fuertemente las puertas, cuando salían no había nadie.

Contemplaron el mudarse a otra casa pero sintieron temor de que los fantasmas los siguieran a su nuevo hogar o incluso enojarlos y ponerse en mayor peligro.


Fue entonces cuando se enteraron de que había una pareja de esposos que se dedicaba a estudiar fenómenos paranormales, se pusieron en contacto con ellos y en un par de días los Warren visitaron la casa armados de su equipo caza-fantasma para ayudarlos a determinar qué era lo que estaba sucediendo en su vivienda.

Con la ayuda de una psicóloga que trabajaba con ellos, determinaron que en la casa habitaban cuatro fantasmas, tres de ellos eran más bien inofensivos, pero el cuarto era una entidad poderosa y contundentemente más peligrosa.



Tomaron una serie de mediadas, hicieron oraciones y regaron agua bendita en abundancia por toda la casa, para tratar de aislarlos del hogar, por algunos meses la paz reinó en el seno de la familia, pero luego los cuatro fantasmas volvieron y estaba vez estaban más enojados que nunca.

Los padres manifestaron haber sido violados por el demonio más poderoso y una de las hijas de la pareja se enfermó gravemente. Desesperados, pidieron ayuda a la Iglesia, pero los representantes de la diócesis católica romana de la ciudad de Scranton que fueron contactados por los Smurl, luego de consultar con sus superiores, les informaron que les habían prohibido mezclarse o intervenir con su asunto. Quedaron solos nuevamente a la merced de los terroríficos seres que no paraban de acosarlos día y noche.

Un tiempo después, un sacerdote aceptó el reto de visitar la casa, pero los rituales que llevó a cabo allí, enfadaron aún más a los fantasmas, quienes empezaron a golpear mientras dormían a los miembros de la familia que paralizados por su poder no podían defenderse ni pedir ayuda.

Jack Smurl, el jefe del hogar, decidió contactar a un reportero y contarle la horrible historia, fue entonces cuando el caso se hizo público y miles de periodistas y curiosos se agolparon a las afueras del hogar para obtener de primera mano información y fisgonear con ojos curiosos para intentar presenciar alguno de los eventos paranormales que allí sucedían.

La situación para la familia empeoró y luego de haber dado una entrevista para un reconocido programa de televisión Jane, la madre, fue levantada del suelo y empujada contra una pared, dejándola el impacto inconsciente. Jack dijo haber sido abusado por el demonio nuevamente.

Las intimidaciones, los ruidos y la violencia no cesaron incluso después de haber llevado a la casa a otra psíquica, llamada Mary Rinckman, para que intentara ahuyentar a los malos espíritus, continuaron un tiempo más así, hasta que publicaron un libro en el que la familia narraba todo lo que habían vivido, luego de esto como por arte de magia todos se detuvo y nunca más se volvió a saber de los fantasmas que por tantos años los acosaron.

En el libro publicado se basó, años después, la película de terror “The Hunted”.

Antes del inesperado final pacifico y abrupto que tuvo la historia de los Smurl, el  comité de investigación paranormal quiso adelantar investigaciones en la vivienda de la familia, pero ellos se negaron a permitir la entrada puesto que sentían que estaban poniendo en duda todo lo que decían sobre los espíritus malvados que habitaban su casa. Este hecho hizo que la opinión pública empezara a dudar de la veracidad de los relatos de los miembros de la familia.

A ello se unió el testimonio de Ed Warren, uno de los esposos que estuvo investigando inicialmente el fenómeno, quien declaró que a pesar que Jack siempre había dicho que tenía grabaciones de audio de los extraños y agresivos ruidos que se oían en toda la casa, en el momento que él le pidió oírlos se mostró evasivo y finalmente afirmó haberlas entregado a un periodista cuyo nombre no lograba recordar.

Todo junto, ayudó a que muchos escépticos señalaran el caso como falso y acusaran a la familia de querer llamar la atención de las personas para ganar publicidad y poder beneficiarse económicamente de ello, varios psicólogos que analizaron los relatos sostuvieron que Jack tenía problemas mentales y estaba afectando la estabilidad del resto de la familia que se veía influenciada por sus alucinaciones.

Por supuesto, los Smurl también tienen defensores, entre ellos personas que dicen haber vivido situaciones similares, mentalistas y psíquicos que afirman conocer las entidades que persiguieron a la familia, los cuales encajan dentro de los arquetipos de entidades maléficas ampliamente documentadas entre la literatura y los estudios en materia paranormal y fanáticos del cine de terror y la ciencia ficción.

Y tú… ¿Qué crees? fueron los relatos de la miembros de esta familia reales o simples inventos de mentes trastornadas?

Fuentes: Wikipedia, TheLineUp, YouTube, TheOccultMuseum.