Se rascó hasta que su ropa quedó así, mal hábito que tienen los adultos cobró otra víctima

Todo empezó cuando a Sienna le brotaron unas pequeñas ampollas en la boca, eran de reducido tamaño pero se encontraban muy juntas entre si, lo que hacía parecer que era una espacie de grano rojo y caliente que le había salido en el labio inferior.

A la madre le llamó la atención pero se lo atribuyó a una subida de temperatura que la niña había tenido recientemente. Pasaron los días y el supuesto grano no desaparecía, por el contrario, se veía cada vez más rojo y comenzaba ya a supurar. Nuevamente la madre pensó que se trataba del proceso normal de la erupción y que pronto sanaría.

En este vídeo la madre explica que al otro día notó que a las ampollas iniciales les estaba saliendo un costra verdosa que las cubría, aunque no tenían buen aspecto pensó que la formación de esa capa era una muestra de recuperación.



Fue en esa etapa en que la niña más comenzó a rascarse y a mostrarse ya un poco indispuesta. Sin embargo el peor momento ocurrió cuando Savina se dio cuenta que el mismo brote estaba empezando a aparecer pero esta vez en el labio superior. Ahí se prendieron todas las alarmas de la madre. (Lee también: ella compró una manta para su bebé, no sabía que ese sería el peor error de su vida).

Ella sabía que el hecho de que los granitos se estuvieran esparciendo no era una buena señal, pensó que tal vez se podía tratar de alguna enfermedad viral, en lo cual acertó, pero que sería pasajera. En este último punto estaba muy equivocada… Continúa en la siguiente página…