Le dijeron que no se atreviera a tener un hijo así, a pesar de las advertencias lo hizo

En el vídeo Stephanie nos cuenta la emoción de todos al ver que su bebé había nacido perfectamente sano, pese a lo complicado que fue el parto.

La vida de Stephanie Turner no deja de sorprender a los médicos y de romper todos los pronósticos que sobre su salud se han hecho.

Ella nació con una enfermedad llamada Ictiosis Arlequín, condición que consiste en la ausencia de la primera capa de la piel, lo cual la hace muy frágil y poco flexible, además da un aspecto rojizo a la persona que la padece.

Obviamente tener que lidiar con una apariencia así no es nada fácil y si le sumamos que la enfermedad inhibe también el crecimiento del pelo y la sudoración hace que vivir con ella sea todo un reto.

Reto que esta mujer ha asumido con admirable valor, ha sabido detectar las cosas que hacen que el dolor sea insoportables y las evita, como por ejemplo el calor



No se conformó con vivir su vida entre lágrimas y lamentos, está decidida a conquistar todo lo que se propone y a llevar una vida tan normal como le sea posible. Continúa con la historia en la siguiente página…