Un feliz día de verano terminó en tragedia por culpa de un traje de baño

Aunque la madre del pequeño estaba muy conmocionada por lo que había sucedido, decidió compartir su historia para que los padres estén muy atentos a este peligro y lograr que a ningún otro niño le suceda lo mismo.

Pese a que algunas otras mamás dicen que a ella le falta sentido común por no haber cortado la malla, bien sabe que muchos padres desconocen lo peligrosas que son y pueden incurrir en su mismo error, por eso continúa tratando de crear conciencia.

Madre e hijo salieron a disfrutar de un hermoso día de verano, desde comienzo de la semana el pequeño le había pedido a su mamá que lo llevara el fin de semana a la piscina y como había amanecido tan soleado, no tardaron ni un par de horas en alistarse y partir. Todo indicaba que iba a ser una de esas experiencias que llenan de hermosos recuerdos la vida, pero lamentablemente les esperaba una desagradable y amarga sorpresa aquel hermoso día de verano.

Laura Collins le relató a las noticias que tan pronto llegaron al lugar, Jack, su hijo, insistió en meterse de inmediato a la piscina, estaba muy acalorado y no quería perder ni un minuto de diversión. Ella lo detuvo y se aseguró primero de tomar las precauciones de seguridad mínimas.

Le aplicó bloqueador solar por todo el cuerpo para proteger su piel, se aseguró que la piscina estuviera adecuada con las normas de seguridad básicas y le recordó una y otra vez que no podía nadar por la zona de más profundidad. Jack acostumbrado ya al protocolo que su madre había utilizado en ocasiones anteriores con paciencia aguardó el momento de lanzarse al agua y comenzar a jugar.

Estuvieron al rededor de dos horas en la piscina y todo transcurrió normalmente. Ella nadó un rato con su hijo y se tomaron varias fotografías, aprovechó el sol para broncearse y cuando pensó que ya era suficiente, saco a su hijo de la piscina y se encaminaron a los vestidores, allí comenzó la pesadilla.

Cuando llegaron a los vestidores planeaban cambiarse de ropa, lavarse y volver a casa para cenar pero en el momento en que Laura ayudó a su pequeño a quitarse su traje de baño éste horrorizado lanzó un grito terrible que se coló en los recuerdos de la madre para siempre.



Al principio ella no entendía que estaba pasando, pensó incluso que le estaba dando algún tipo de ataque o algo así, pero segundos después mientras su niño no paraba de gritar notó que le empezaban a correr unas gotas de sangre por las piernas. Se asusto mucho porque entendió que venían de la zona íntima de su hijo.

En el comentario a continuación leerás unas palabras que enmarca muy bien lo que sintió Laura en ese momento, el temor de una madre ante un evento en el que su hijo está sufriendo y ella no sabe qué hacer, cómo ayudarlo.

Dejó ir el grito más aterrador que jamás escuché, es un sonido que ninguna madre debería oír nunca

Cuando finalmente logró bajar por completo el traje de baño de su hijo, notó que el miembro del niño se había enredado en la malla del pantalón y le había alcanzado a hacer un corte, por ello sangraba. Intentó ella misma sacarlo pero le fue imposible, sobre todo porque Jack no paraba de llorar y moverse,  así que pidió auxilio y de inmediato fue trasladada a la zona de enfermería del lugar vacacional donde se hallaban. Allí lo atendieron con prontitud y eficiencia.

Pasados unos días el niño se recuperó por completo de su herida y pudo seguir jugando y corriendo como todo niño debe hacer. Su madre, por su parte compartió su historia e hizo un llamado a toda la comunidad de padres de familia para que corten siempre la malla de los trajes de baño y así eviten una situación tan dolorosa como la que su hijo vivió.

Fuentes: Mirror, EliteReaders, News, SFGlobe.