Un Enfermero Vomitó En Pleno Corredor Cuando Vio Lo Que Esta Madre Le Inyectaba A Su Hijo

Está historia te dará escalofríos cuando veas lo lejos que puede llegar una mala persona.

Todos cuando comenzamos a tener conciencia sobre nuestra existencia visualizamos un futuro armonioso en donde nos podamos realizar como individuos y cumplamos nuestros sueños. Unos imaginan que van a ser viajeros empedernidos que recorrerán de cabo a rabo el mundo; otros desean formar bonitas familias a las que dediquen su tiempo y amor; otros querrán conquistar las más osadas aventuras y retos; otros tantos querrán formar emporios económicos como el mundo jamás ha visto y otros por el contrario querrán poner sus servicios a la orden de aquellos olvidados que necesitan un poco de atención y solidaridad.

Pero no conozco la primera persona que imagine que su vida en el futuro va a ser un total desastre, la gran mayoría de seres humanos no tenemos la imaginación para suponer tragedias y dolores en nuestras vidas y ni el más pesimista es tan creativo como para vislumbrar un destino fatal.



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Sin embargo, la triste realidad es que son muy pocos los afortunados que serán capaces de realizar sus sueños como los imaginaron cuando apenas comenzaban a entender que existe eso del futuro y el destino y pese a los optimistas pensamientos de aquellas épocas, una buena cantidad de personas terminará viviendo vidas marcadas por las tragedias y las perdidas.

Tal es el caso de Tiffany Alberts, una mujer de 45 años edad, residente en Indiana – Estados Unidos cuya vida comenzó llena de ilusiones sólo para terminar como el ejemplo exacto de lo que la maldad puede llegar a hacer en este mundo. Lamentablemente, su hijo sería la principal víctima de su desquiciado comportamiento y el mundo quedaría asqueado con lo que fue capaz de hacerle… Continúa en la siguiente página…