Chico con Síndrome de Down rescató a un niña que se estaba ahogando en la playa

Un héroe que no conoce de limitaciones.

Valerio Catoia ha sido un nadador desde que tiene memoria, con apenas tres años de edad sus padres lo sumergieron en el agua por primera vez para que fortaleciera sus músculos, consejo dado por el médico de cabecera de la familia, luego de que al nacer fuera diagnosticado con Síndrome de Down. A partir de esta primera experiencia Valerio no quiso nunca más apartarse del agua.

A la fecha ha competido por toda Italia, su país natal, coronándose con varias medallas como campeón de natación y actualmente, a sus 17 años, es nadador paralímpico.

Facebook/valerio.catoia

Pero como muestra de que las personas que sufren su síndrome no tienen en realidad limitaciones, sino que esa es una mala idea formada por la sociedad, sus logros trascienden el campo de la natación, pues también es atleta, participa activamente con los scouts y ha realizado múltimples cursos extracurriculares, como por ejemplo, salvamiento en el agua, entre otros.

Un día que Valerio jamás olvidará.

Precisamente sus sobresalientes habilidades, pero más que todo su gran corazón, fue puesto a prueba en un hermoso día de vacaciones.

Valerio se encontraba junto a su familia disfrutando de un esplendoroso día de descanso en la playa de Sabaudia, en la provincia de Latina (Lazio) en Italia, acababa de salir del agua luego de una amigable competencia con su padre, cuando ambos empezaron a oír gritos de ayuda.

A algunos metros de distancia, dos niñas de 10 y 14 años de edad que estaban jugando en el mar habían sido arrastradas por las fuertes corrientes hacia aguas profundas y sin darse cuenta de un momento para otro se encontraron en una zona en la que ya no podían tocar el suelo y mucho menos nadar hacia la orilla, pues las olas las sumergían una y otra vez. Por instinto pidieron ayuda.

De inmediato Valerio y su padre se precipitaron de nuevo al agua y nadaron tan rápido como les fue posible, el primero en llegar fue el chico quién aplicó las técnicas aprendidas en uno de los cursos de salvamiento que había realizado y puso a salvo a la niña más pequeña, llevándola luego a la orilla.

Su padre segundos después hizo lo propio con al niña de 14, salvándola de ahogarse también.

Los salvavidas llegaron cuando padre e hijo ya habían sacado del mar a las pequeñas, felicitándolos por su rápida reacción y destacando no sólo su increíble habilidad para nadar y sus conocimientos en rescate, sino su valor.

En medio de los aplausos, una descortesía se hace presente.

Al principio, las personas que estaban en la playa se acercaron a felicitar al joven, sorprendidos de que alguien con Síndrome de Down fuera tan capaz, pero sobre todo muy complacidos con que Valerio y su padre hayan actuado con rapidez y salvado a las pequeñas, pues claramente los salvavidas no hubieran alcanzado a llegar a tiempo.

Sin embargo, el voz a voz tuvo repercusiones gigantes y la historia llegó a los medios locales y posteriormente nacionales, convirtiendo al joven en una estrella y un ejemplo para todo el país sobre buenas acciones.

Hasta el exjefe del gobierno, Matteo Renzi, lo felicitó diciendo que “Italia debe sentirse orgullosa de tener ciudadanos como Valerio“.

Pero no todo fue aplausos y felicitaciones, lamentablemente la madre de las dos niñas se fue del lugar sin ni siquiera haberse detenido a darle las gracias a Valerio o su padre, un hecho contrastante con el agradecimiento que sentían los presentes luego del inesperado rescate.

Es grato ver que día a día los prejuicios sobre el Síndrome de Down se están derrumbando, pues estas personas suelen ser excepcionales y nos dan grandes lecciones de vida con su admirable capacidad de superación y amplias sonrisas.

Fuente: ABC.