En carrito a la cirugía, ir a la sala de operaciones no podría ser más divertido

Este hospital está dispuesto a lo que sea para hacer más fácil la estadía de los niños.

Ya son muchos los estudios que confirmar la relación existente entre el estado de ánimo y la capacidad del organismo para recuperarse, bien sea de un procedimiento quirúrgico o de una enfermedad, por lo que la idea de mantener a los niños alegres, distraídos y divertidos en situaciones en las que están especialmente susceptibles a sentir miedo, suena no sólo plausible sino coherente con las nuevas tendencias en la medicina de tratar a los pacientes bajo una perspectiva holística.

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Un hospital que quiere hacer felices a los niños.

Por estas razones, el Rady Children’s Hospital, ubicado en la ciudad de San Diego – California, fue el elegido para recepcionar varios modelos de autos de lujo a escala donados por la oficina de policía de la ciudad para que sus pacientes entre los tres y los ocho años de edad los utilicen cuando se dirijan de sus habitaciones a las salas de cirugías, de esta manera lograrán que los niños reduzcan sus niveles de estrés y se sientan más preparados para enfrentar los procedimientos médicos que tengan que ser llevados a cabo.

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Los autos miniatura son operados por control remoto a cargo de una enfermera o un médico previamente entrenado para usar los dispositivos, sin embargo, los niños en medio de su inocencia sienten que son ellos mismos quienes conducen y las sonrisas no tardan en aparecer en sus pequeños rostros.

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Entre algunos de los modelos escogidos para la fabricación de los autos a escala se encuentran famosas marcas de lujo como BMW, Mercedes Benz y Lamborghini.

No sólo los niños se alegran, los padres también.

Si bien la carga emocional para los niños que, por distintas razones, deben ser internados en una institución de salud, es muy grande porque se encuentran lejos de su hogar, sienten dolor y en ocasiones no pueden estar con sus padres durante largos periodos, las familias de los pequeños pacientes también sufren las consecuencias de toda la indeseable situación, no obstante, al ver a los niños sonreír, tal vez por primera vez en semanas, cuando contemplan con ilusión que en lugar de ser trasladados en las convencionales sillas de ruedas los van a llevar en unos fantásticos carros de juguete,  ellos también reducen los niveles de estrés y se permiten sentirse un poco más optimistas frente a los procedimientos médicos que sus hijos están a punto de enfrentar.

En conclusión, la donación de la policía alegra a grandes y a chicos, además de ser un acto altruista que todos celebramos grandemente.

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Fuente: DailyMail.