Mamá es señalada de explotar a sus hijas para ganar dinero en redes sociales



Con el asenso de las nuevas tecnologías muchas cosas se democratizaron, entre ellas, la creación de contenido que ya no está a cargo exclusivamente de las grandes productores de televisión y agencias de publicidad sino que las personas del común documentando su vida han llegado a ser de mucho más interés que cualquier otro tipo de entretenimiento.

De allí que veamos a youtubers de todo tipo que comparten sus experiencias de vida o conocimientos específicos con sus miles de seguidores quienes están dispuestos a comprar lo que ellos les indiquen sin miramientos, cosa muy valorada para las marcas, quienes deciden contratarlos para que sean embajadores de sus productos o servicios.

Esto no sólo sucede con los youtubers, también con otros famosos de redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter, entre otras.

Precisamente, fue en Instagram donde Clemmie Hooper se hizo famosa por compartir en divertidas fotografías, sus caóticos días en el intento de criar a su cuatro hijas. Según lo que ella ha manifestado todo comenzó simplemente como una forma de desahogo y de compartir el lado gracioso y sarcástico de la crianza. Sin embargo, sus publicaciones se volvieron muy famosas y poco a poco fue acumulando miles de seguidores.

Marcas de productos para el hogar y especialmente para niños no tardaron en fijarse en ella y contratarla para que utilizara sus productos en las fotos que le tomaba a su familia. Por ejemplo, una agencia de viajes pagó un viaje para todos a Walt Disney World Resort a cambio de que ella publicara las fotos del viaje diciendo cuán bien lo habían pasado y agradeciendo a la agencia en cuestión.

Debido a esto, usuarios y expertos han dicho que el hecho de que la madre ponga a posar a sus hijas, a veces durante largos periodos de tiempo, hasta conseguir que las fotos sean perfectas o que las niñas lleven puesto vestuarios específicos de las marcas que la contactan, constituyen actos de trabajo y como sus hijas son menores pues de trabajo infantil y explotación.

Sin embargo la madre ha dicho al respecto lo siguiente.

No siento que venda a mis hijas para hacer dinero. De hecho, casi nunca incluyo a las mayores y he cambiado mi enfoque cuando trabajo con marcas, por ejemplo no incluyo fotografías en los que mis hijas salgan solas para una publicidad y siempre pregunto: ‘¿Es necesario que ellas estén en la publicación?’.

Casi nunca las incluyo en fotografías publicitarias. Ellas ven las imágenes por cierto y me dan su consentimiento ante cualquier publicación

Sea como sea, la presión que recibió fue tal, que tuvo que cerrara su cuenta y ha dicho que ya no continuará subiendo imágenes ni contando las historias que le suceden a su familia para proteger la privacidad de sus pequeñas.

Cuéntanos en los comentarios tú qué opinas, ¿es explotación o una forma de hacer dinero legítimo mientras vas criando a tu familia?