Una triste despedida, el asilo donde estaban quebró y fueron separados

Cuando veo este vídeo las lágrimas inmediatamente se escurren por mi mejilla. Pensar en que alguien viva toda una vida junto a otra persona y en su momento más vulnerable, cuando más frágiles se encuentran y cuando más se necesitan, se vean forzados por alguna razón a separarse, me parte el alma.

Es que te imaginas no tener sino a una sola persona en el mundo, estar tan acostumbrado a permanecer a su lado y que de pronto no puedas contar más con su presencia? y cuando es la muerte la que los separa  pues por más doloroso que sea es un hecho que se debe aceptar, pero cuando es por la mala intención o negligencia de otra persona, duele mucho que tenga que suceder así.

Este vídeo precisamente duele tanto por eso, porque nace de una injusticia enorme de dos personas que la sociedad y su familia han dejado tan de lado que parece que ya no tuvieran voz o que a nadie le interesara oír sus suplicas.

Wolf y Anita Gottschalk vivieron 62 años juntos, se aman profundamente y siempre fueron inseparables, pero la edad no perdona.

Fueron recluidos en un asilo, no estaban del todo bien allí pero al menos estaban juntos (no estaban mal porque recibían los cuidados paliativos que necesitaban, pero les hacía falta el calor de una familia amorosa), se abrazaban todo el tiempo y aunque ambos sufren ya los estragos de la demencia senil, nunca dejaron de recordar quien era el otro, es más, parecía como si todo lo que les rodeaba hubiera desaparecido, pero el significado de lo que era el uno para el otro se mantenía intacto.

Lamentablemente, el asilo en el que vivían tuvo que reducirse y les dijeron que no podían sino acoger a uno de ellos, el otro tendría que encontrar otro lugar donde continuar su vida. A estos dos ancianitos se les rompió el corazón, hubieran preferido oír cualquier otra cosa, pero que los separaran era desolador. Nadie pudo hacer nada para evitarlo e irremediablemente tuvieron que decirse adiós.

Su nieta publicó su historia y muchos se conmovieron, ella explicaba que no tenía el dinero suficiente para proveerles los cuidados que ellos necesitaban y que por esa razón no podía tenerlos en su casa, pero que no podía permitir que los separaran, ella sabía que esto significaría el más triste de los finales para ambos.

Mira en el vídeo a continuación el momento en que los dos se vuelven a ver y compártelo si piensas que en el mundo necesitamos entender que no hay algo más valioso en la vida que contar con la dicha de tener al ser amado a tu lado.

Felizmente, algunas personas no quisieron mantenerse indiferentes y aportaron el dinero que se necesitaba para reunirlos una vez más. Luego de una espera de nueve meses se logró que Wolf fuera trasladado al asilo donde se encuentra actualmente Anita. Al fin esta pareja de abuelitos volvió a reunirse y la emoción de su reencuentro nos conmovió a todos.