Gran avance contra la diabetes, científicos convierten células madres en células productoras de insulina

Esto elevaría muchísimo la calidad de vida de las personas enfermas de diabetes, no más inyecciones de insulina.

Esta antigua enfermedad, que data de épocas tan lejanas como el Antiguo Egipto, en donde fue tipificada por primera vez, azota a miles de personas en todo el mundo, haciendo que su calidad de vida desmejore a niveles tan bajos, que para algunos, escuchar su diagnostico es lo más terrorífico que pueden imaginar.

Sin embargo, gracias a recientes e importantes avances en el campo de la investigación científica con fines médicos puede que algunos de sus síntomas logren ser tratados y contrarrestados con mejores métodos, lo que haría que padecer diabetes, sea algo un poco más llevadero.

Pero, ¿cómo?

Resulta que la insuficiencia de insulina en los diabéticos sucede porque el sistema inmunológico suprime las células beta pancreáticas, por ello los pacientes deben someterse continuamente a las inyecciones que les aportan a sus organismos la insulina que ellos mismos no pueden producir.

Pues bien, el reciente avance promete solucionar el tema de las inyecciones logrando que las células madre humanas se conviertan en células funcionales productoras de insulina, haciendo de cierta forma capaz nuevamente al organismo de producir esta sustancia y desechando para siempre las odiosas inyecciones.

Ahora podemos generar células productoras de insulina que se ven y se parecen mucho a las células beta pancreáticas que tenemos en nuestro cuerpo, expresó uno de los integrantes del equipo a cargo de esta valiosa investigación, el microfisiólogo Matthias Hebrok de la Universidad de California en San Francisco (UCSF).

Por el momento las investigaciones han sido puestas a prueba solo en ratones, pero se espera que pronto puedan ser aplicadas a seres humanos, marcando así un importante pasó hacía el futuro del tratamiento y en el mejor escenario, de la cura de la diabetes.

Finalmente podemos avanzar en varios frentes diferentes que antes estábamos cerrados, agregó el Dr. Hebrok.

Fuente: Nature.