Tenía que llevar a su padre a la escuela, todos se sorprendieron al ver de quién se trataba



Una madre soltera nos da una de las lecciones más inspiradoras a través de su ejemplar valentía al enfrentar una situación que la obligaba a salir de su zona de confort sólo para acompañar a su hijo a un día que bien hubiera podido marcarlo negativamente para el resto de su vida, pero que gracias a su buena formación y a las acciones de su madre terminó siendo un día para recordar.

Whitney Kittrell vive en Utah – Estados Unidos con sus dos hijos; Lucas, un niño muy bien parecido y una hermosa nena, la menor. Hace años se enamoró perdidamente de un hombre que en un principio parecía ser un hombre maravilloso pero que con el tiempo demostró ser una persona egoísta que pondría en primer lugar sus necesidades y deseos que sus responsabilidades, deberes y compromisos. Al cabo de un tiempo, cuando ambos hijos eran muy pequeños, los abandonó.

En un principio para Whitney fue supremamente doloroso enfrentarse a la realidad de una inminente separación, ella quería tener una familia ejemplar, llena de amor y de la cual sentirse plenamente orgullosa, pero la vida le reservó una historia diferente. Con el tiempo esta historia adquiriría aún más significado que sus propósitos iniciales.

En el momento en que su esposo la abandonó, sintió que su sueño se había roto irreparablemente, pero cuando vio la carita de sus dos pequeños hijos con la inequívoca expresión de la duda y el desconcierto en sus rostros, se dio cuenta que nada en realidad se había acabado, aunque el padre los hubiera dejado, todavía tenía la familia perfecta.

Ella se encargaría de hacer que sus hijos tuvieran todo lo que necesitaban, que crecieran alegres, sin ningún vacío y con la certeza que en este mundo había un ser dispuesto a hacer lo que hiciera falta para hacerlos cien por ciento felices.

Por más de que se consideraba una mujer romántica y que deseara volver a tener una relación amorosa que la hiciera sentirse tan bien como cuando se enamoró por primera vez, haría de lado todo y se concentraría en llenar el lugar de mamá y de papá en la vida de sus hijos… Continúa en la siguiente página…